Leonardo Ramos Romero (1954-2019) nacido en Santiago, se desarrolló como artista plástico, primordialmente escultura en piedra y pintura. En búsqueda de formarse como artista, se inició en la Escuela Industrial Nacional Superior de Artes Gráficas (ENAG) en gráfica, litografía y grabado, dando inicio así a su carrera artística. Terminada su educación secundaria, ingresó a la Universidad de Concepción en el año 1976 a estudiar Lic. en Arte mención escultura y filosofía, camino truncado por el contexto socio-político, debido a lo cual continuó y terminó sus estudios como Profesor de Enseñanza Media en Artes Plásticas en 1981.
A posterior, se desarrolló como escultor independiente, artista en creación y ejecución de obras monumentales a nivel regional, comunal y particular. El énfasis de su trabajo radicó en el trabajo comunitario de carácter social, vinculando el arte con el desarrollo del individuo y colectividades a través de clases particulares y desarrollo de exposiciones colectivas de técnicas pictóricas mixtas, siempre demostrando un especial respeto y cuidado hacia los materiales con los cuales trabajaba, siendo estas sus principales compañías en su trabajo artístico.
Su legado artístico recorre diversas latitudes del sur y centro de Chile, estableciendo imponentes esculturas en las ciudades de Talcahuano, Arauco, Victoria y Concepción, además de exponer sus obras, tanto de manera mono personal como colectiva, en diferentes estancias de las ciudades de Concepción, Talcahuano, Santiago, San Vicente de Tagua-Tagua e Iquique.
"Mira esta piedra, es rosada. Está compuesta de múltiples capas, acumuladas unas tras otra durante largas edades. Una lluvia de monstruos marinos enanos, una lluvia de estrellas calcáreas bajando hacia el fondo del mar. Buena piedra para las esculturas. Algo hay detrás, algo que late, que vibra."
A lo largo de su vida fue fundamental su desarrollo en el movimiento humanista, adoptando esta como su filosofía y forma de vida, en el que además como activista, participó tanto en sus ramas política, social, así como de crecimiento personal. Militante del partido humanista, maestro en la disciplina morfológica de la misma Escuela, concentró su mensaje como Humanista, en la No Violencia como la forma de humanizar la tierra, para hacer de este un lugar menos violento, transversalizando esto a su legado artístico, trabajo comunitario, entramado relacional, discursiva y acción política.
"Mi interés apunta hacia el fenómeno humano y a la capacidad de poner en discusión todo aquello que impide al hombre ser libre y feliz."
Trozos de papel intentan formarse, armarse para poder comunicar, hablar, ya no con palabras escritas sobre ellos, sino que a través de sus arrugadas formas narran figuras humanas, parajes lejanos y cálidos encuentros.
Trozos de papel intentan formarse, armarse para poder comunicar, hablar, ya no con palabras escritas sobre ellos, sino que a través de sus arrugadas formas narran figuras humanas, parajes lejanos y cálidos encuentros.
Trozos de papel intentan formarse, armarse para poder comunicar, hablar, ya no con palabras escritas sobre ellos, sino que a través de sus arrugadas formas narran figuras humanas, parajes lejanos y cálidos encuentros.